
Solo la figura de un hombre impresionante puede hacer de su forma de entender este deporte algo tan especial y controvertido. Genio y figura afronta cada semana retos de incalculable destreza táctica, pues coincidirán conmigo que relativizar un encuentro con personajes salidos de los suburbios principinos, cervantinos y altamirenses criados en la mayor anarquía técnica, táctica y social es una árdua misión, a veces imposible si además de lo anterior le añadimos un flagantre descompromiso con lo esencial, la concentración y la astucia, porque a veces no solo se gana con fuerza o esquema, sino con pericia y sentimiento. Dieciocho minutos memorables donde el vigente campeón de liga sucumbio al preciosista sistema de equilibrio puesto en valor por el príncipe de nuclenor devinieron, tras la sonrojante y delictiva actitud de una zaga en Babia, en una descomposición que llevó al transportes a perder una ocasión de oro de encaramarse a los puestos nobles de la clasificación. Posiblemente hoy el gran capitán está meditando sobre su papel en el equipo, ojalá sus pensamientos no le lleven lejos de la escuadra rossonera, pues hoy en día sigue siendo la mayor expresión de la excelencia académica en el mundo canchero, y que lo sea por muchos ejercicios. Larga vida al Príncipe.
En la foto el chicho celebrando un gol como el del sábado pasado.
